Palabras Danzando en el Agua

Experiencias en Movimiento, by Marian Rios

El Laberinto como propuesta Terapéutica

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“Encuentro de Laberintos” / Autora: Carolina Núñez Kock

Hace unos días asistí al Taller “La Naturaleza del Laberinto. O el arte de perderse, imagen y palabra”, dirigido por George Perla y Enrique Vargas, del Teatro de los Sentidos, un evento que estaba esperando por mucho tiempo, puesto que soy fan declarada de Enrique y de sus propuestas teatrales. En este taller pude acercarme a los secretos del Laberinto como artefacto poético para la escucha de sí mismo y del otro.

Siempre me he sentido convocada por los Laberintos. Percibo una fuerza que me ha llevado a adentrarme en laberintos físicos naturales y artificiales, a leer sobre ellos, a tenerlo como un arquetipo que le da significado a muchas de mis experiencias y por supuesto a ser consciente que vivo permanentemente en un Laberinto grande y misterioso que es la Vida.

Desde esta certeza, he enfocado mi ejercicio como Facilitadora de Procesos de Transformación desde la psicología y el coaching, diseñando experiencias de viaje para las personas que piden mi acompañamiento, y además y básicamente, siendo testigo del recorrido por el laberinto de sus vidas, como una de las experiencias mas hermosas y significativas que puedo imaginar.

Y desde estas vivencias, me surge la necesidad de hacer un paralelo entre el Laberinto desde la propuesta del Teatro de los Sentidos y la experiencia terapéutica tal como yo la entiendo, partiendo con una frase maravillosa de Enrique Vargas:

“Una buena propuesta Poética es terapéutica, y una buena propuesta Terapéutica es poética a su vez”

Empecemos pues a recorrer las similitudes entre el Laberinto como “artefacto de escucha de sí mismo y del otro” del Teatro de los Sentidos, y el arte de acompañar a las personas en sus procesos personales desde la Psicología y el Coaching, siendo consciente que el solo hecho de conocer a otro ser humano es decidirse a entrar en su laberinto.

Desde la propuesta del Teatro de los Sentidos, los puntos clave para la creación de Laberintos son:

1. Crear Momentos Trascendentes en el Laberinto:

Momentos Trascendentes

Autora: Carolina Nuñez Kock

Momentos en los cuales el Imaginante (el término con el que se nombra al viajero en el Laberinto), siente que le ha sido revelado algo que no sabía o que estaba invisible a su consciencia.

Estos momentos trascendentes en un proceso terapéutico los podría asociar a los insights, los darse cuenta, los descubrimientos que hacen posible que vayamos evolucionando en nuestro conocimiento personal y en nuestro nivel de consciencia.

Desde este punto, en los procesos de transformación personal, al igual que en el Laberinto poético, potenciamos la construcción de símbolos y arquetipos que ayudan a la resignificación de experiencias vitales, que permitan a las personas flore-ser.

Y es que como lo dice Enrique Vargas: “El símbolo permite pasar de lo desconocido a lo conocido, de lo invisible a lo visible, de lo aparente a los trascendente”, permitiéndonos construir nuestra nueva realidad

2. Crear la pregunta adecuada:

preguntas

Autora: Carolina Núñez Kock

En el Laberinto Poético, la pregunta potencia la velocidad del viajero y se convierte en una cita inconsciente concebida de antemano, creando sincronicidades y nuevas realidades.

Al igual que en el Laberinto Poético, todo proceso de transformación vital empieza, se consolida y termina con una pregunta. La persona que acude a un proceso de cambio llega con una pregunta por su vida. Como psicóloga parto de esta pregunta potenciando que la misma persona pueda construir sus propios desafíos de vida, que abran puertas a la exploración profunda y al encuentro con los momentos trascendentes.

Elaborar esta pregunta ya implica todo un trabajo de exploración y de reflexión importante que pide de la persona entrega, curiosidad, foco y disciplina; y por parte del terapeuta empatía y escucha atenta, que permita seguir facilitando el proceso con nuevas preguntas de descubrimiento, conexión y de creación de nuevas vías de pensamiento y acción.

3. Crear un contexto y un proceso:

Toda experiencia laberíntica debe tener las siguientes partes:
a. Membrana: es la preparación poética que crea la curiosidad y la conciencia de búsqueda en el viajero/imaginante.
b. Punto de inflexión: es el momento de la confrontación con las pruebas del Laberinto.
c. Llegada al Centro del Laberinto: en donde hay un secreto que implica una búsqueda más profunda por parte del viajero. Encontrarlo es una salvación o una destrucción.
d. Iluminación: gracias a los momentos trascendentes vividos subjetivamente por el viajero/imaginante.
e. Culminación: Renacimiento, el viajero sale del laberinto con nuevos símbolos y significados.

Como facilitadores/terapeutas, somos testigos del laberinto existencial de cada persona; además de creadores de contextos y preguntas para que esta persona decida salir de su zona de comodidad, se arriesgue y vaya en busca del “secreto”. Este secreto está más allá de su sombra, de sus mecanismos compensatorios y de defensa, y tiene que ver con el verdadero propósito de vida de la persona y con la naturaleza esencial y de perfección de todos los seres humanos. Los facilitadores/terapeutas somos, al igual que los habitantes de un laberinto poético, acompañantes en esta búsqueda, muchas veces tenebrosa y siempre sanadora que implica recorrer el laberinto.

Además, al igual que en el laberinto poético, seguimos un proceso que posibilita este encuentro con su secreto o perfección original. Veamos aquí los pasos de un proceso terapéutico desde el Modelo de Psicoterapia Primordial * :

1. Establecer un espacio de presencia y escucha
2. Definición de desafío. Exploración, a través de preguntas esenciales.
3. La reconexión con el cuerpo-energía-emoción
4. La deconstrucción de interpretaciones, juicios y creencias disfuncionales y el fortalecimiento de los funcionales
5. La Re significación del sufrimiento
6. El diseño de cursos de acción efectiva
7. Cuidado de la salud, los vínculos y la trascendencia

Los primeros pasos posibilitan la entrada al laberinto, estructuran las condiciones para que la persona decida entrar en el recorrido con seguridad y certeza. Los pasos 3-4-5 a mi modo de ver, constituyen las pruebas y la llegada al centro del laberinto existencial, por lo tanto el encuentro con el secreto. Y los últimos pasos dan la posibilidad del renacimiento y la resignificación.

4. Cargar el espacio:

espacio

Autora: Carolina Núñez Kock

En el Laberinto poético se parte del silencio y de la soledad del viajero, ya que es desde allí que nos podemos comunicar con nosotros mismos y con los otros. La propuesta entonces es cargar este silencio de tal manera que el viajero/imaginante pueda construir su propia experiencia.

En igual medida en los procesos de cambio personal, partimos de la certeza por la responsabilidad de la persona que nos visita, además de confiar en sus recursos internos para hacer frente a su desafío. Y sabemos que estos recursos pueden aflorar con una escucha profunda y una exploración personal que están acompañados en muchos momentos de espacios sagrados de silencio y soledad. Los facilitadores/terapeutas también estamos allí para sostener estos momentos.

5. Crear la Imagen en el Laberinto:

En el Laberinto se trabaja para imaginantes, es decir para cada persona que llega con una imagen de sí mismo, de su recorrido y que además va creando nuevas imágenes en este trayecto. ¿Cual es la primera y ultima imagen que ve el viajero?

Me encanta esto de trabajar para imaginantes, nunca lo había pensado, pero sí, una persona que acude a un proceso terapéutico es un imaginante, y nosotros estamos continuamente posibilitando con nuestras preguntas, reflexiones, propuestas corporales, energéticas y lingüísticas, el re-surgimiento y/o creación de imágenes.

En mis sesiones suelo trabajar en muchas ocasiones con los ojos cerrados, posibilitando una mirada más profunda del propio laberinto existencial, al tiempo que se posibilita la emergencia de los otros sentidos, que adquieren un protagonismo vital y sanador en el proceso.

6. Escuchar la presencia del viajero:

La palabra más mencionada en el taller del Laberinto fue la palabra ESCUCHA. Se toca, se habla, se mira, se huele, para Escuchar al viajero. Y se escucha su historia, se escucha su ritmo, se escucha su respiración, se escuchan sus necesidades y deseos, se escuchan sus imágenes. Es un maravilloso ejercicio de relacionamiento y empatía.

Estoy convencida que la esencia del ejercicio terapéutico, es la escucha. Los facilitadores/terapeutas escuchamos mas allá de las palabras, mas allá del cuerpo, más allá de las emociones e historias, para poder llegar a la esencia vibracional de cada persona.

7. Reactivar la memoria del cuerpo:

El Laberinto es un bordado de códigos olfativos, táctiles, visuales, auditivos, cenestésicos que provoca reacciones al reactivar la memoria corporal. Esta memoria corporal es la que posibilita crear momentos trascendentes y la que lleva directamente al viajero/imagínate al encuentro con el secreto en el centro del Laberinto.

En mi ejercicio de facilitación de procesos de transformación es este punto el que más me convoca: ¿cómo reactivar esta memoria corporal en pro de la reconexión de la persona con su propia esencia y perfección?

Y para mí las técnicas privilegiadas para producir esta reactivación son las que conciben a un ser humano integral, yendo directamente al trabajo del cuerpo, la mente, la emoción y el espíritu, como la Danza Primal **, desde la cual se activa las memorias más profundas de nuestro cuerpo (memoria molecular) liberando sus energías creativas, sanadoras y de encuentro interpersonal.

Y para terminar solo quiero agradecer enormemente a Enrique Vargas y su compañía por el trabajo de reflexión-acción que hacen constantemente, por la búsqueda incansable de nuevas formas de creación de Laberintos Poéticos en los cuales mi esencia ha vibrado y ha encontrado muchos secretos.

A partir de estas vivencias y de este conocimiento, mi ejercicio como Facilitadora de Procesos de Transformación es más vivo, profundo y divertido. Ya sé conscientemente que mi Laberinto personal se entremezcla con otro Laberinto y que como “habitante/terapeuta” puedo crear contextos y recorridos para acompañar a otros a encontrar sus secretos, aumentando el valor poético de la vida, el amor, las relaciones y provocando al mismo tiempo un desarrollo de la conciencia personal y social en cada persona que acompaño.

Quiero agradecer a Carolina Núñez Kock, amiga, artista, por sus obras de arte Laberinticas. 

Notas:

* Modelo de la Escuela de Psicología Transpersonal Integral (EPTI)
** Si quieres saber un poco mas de la Danza Primal ve a http://www.transpersonals.com
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